RUTA nº 2

Humedales de Velilla de San Antonio (lagunas de Picón de los Conejos, Raso, El Soto, cantiles de Rivas, ribera del Jarama)

 

LOCALIDAD: VELILLA DE SAN ANTONIO.

DISTANCIAS:

• DE EL RASO A EL PICÓN DE LOS CONEJOS: 1,5 KM.

• DE EL PICÓN DE LOS CONEJOS A EL SOTO: 3 KM.

DIFICULTAD: BAJA

TIEMPO ESTIMADO: Teniendo en cuenta las paradas para observación de fauna, ecosistemas, y vuelta a Velilla, se recomiendan unas 2-3 horas.


El recorrido por los humedales de Velilla permite la observación de los ecosistemas más representativos del Parque del Sureste: lagunas, cantiles y riberas del Jarama. Se trata de una visita realmente agradable al transcurrir, en su mayor parte, al cobijo de las sombras que facilita el bosque de ribera del Jarama. El recorrido se realiza por sendas en buen estado.

La salida la efectuaremos desde el antiguo polígono industrial de Velilla de San Antonio (1), en este lugar se encuentra la laguna de El Raso, una antigua gravera actualmente recuperada como zona recreativa. En la lámina de agua es posible observar algunos somormujos, gaviotas reidoras, fochas y, excepcionalmente porrón pardo y garza imperial. En la laguna conviven carpas, pez-gato, perca-sol, gambusia, así como pequeñas poblaciones de barbos y bogas, además de galápago leproso y cangrejo americano. El humedal se encuentra en difíciles condiciones de calidad como consecuencia del desagüe del caz de riego procedente de Mejorada del Campo.

A partir de la zona recreativa nos dirigiremos hacia el Oeste bordeando la laguna, a través del camino junto al río Jarama llegaremos hasta las inmediaciones de la primera laguna del Picón de los Conejos (2), mientras tanto hemos podido contemplar, al otro lado del río, la finca de El Piúl (3), un complejo agrícola hasta hace poco amenazado por el proyecto de gravera conocido. Esta primera laguna sirve de "aliviadero" (por filtración) de El Raso y, al igual que en la anterior, se pueden contemplar diversas especies de acuáticas y, hasta hace poco, una colonia de aviones zapadores, además de contar con una importante zona de tarays.

Siguiendo siempre el camino de la ribera llegaremos a la laguna principal de El Picón (4). Es una zona vallada que se encuentra actualmente en proceso final de restauración para reserva de acuáticas, tiene una superficie de unas 60 Ha. y una profundidad máxima de 5 m. La restauración incluye la reforestación de riberas, creación de islas-refugio, suavización de orillas y observatorio de aves. Las labores las lleva a cabo la empresa Pioneer desde 1997.

En las orillas y la lámina de agua es posible observar, dependiendo de la época de visita (*), numerosas especies de aves, desde algunos milanos y halcones, hasta cientos (o miles, según el año) de gaviotas reidoras , patos cuchara, cormoranes, ánades, cigüeñuelas; además de los habituales somormujos lavancos, fochas y garzas (imperial y real). Por el camino donde transitamos son numerosas las observaciones de limícolas, conejos y, con algo más de suerte, alguna culebra de escalera, gineta, comadreja o erizo.

La senda está poblada de numerosos árboles de buen porte, autóctonos de esta zona del Jarama: chopos, sauces y, en menor medida, fresnos. Al llegar a la curva del río ya es posible observar de cerca los cantiles de Rivas con el Jarama por medio (5). En esta zona está prevista la instalación de un observatorio de aves. Si nos detenemos y aguardamos en silencio no será difícil descubrir la presencia de alguna pareja de patos en el Jarama, la silueta de alguna rapaz posada en los cortados o en algún árbol de la ribera. Es una zona tranquila, de un silencio sólo roto por los graznidos de las chovas y el sonido del Jarama que forma en esta zona continuas chorreras.

La calidad del río deja bastante que desear a pesar de que mejora sustancialmente, respecto a la zona de San Fernando, gracias al aporte del caudal mejorado del Henares. Todo el camino por el que transitamos se encuentra "alfombrado" por cartuchos empleados en la época de caza. El pasillo entre el río y la laguna es un coto local a pesar de transitar entre parajes que guardan un importante patrimonio natural, incluso especies en peligro de extinción. Diversos colectivos venimos exigiendo de la Administración Regional y Municipal la modificación de los límites del acotado y, especialmente, la prohibición del empleo de perdigones de plomo a la vista del evidente fenómeno de plumbismo que se está provocando en esta zona.

Siguiendo río arriba llegaremos hasta una puerta (6) que nos cierra el paso justo en el cruce con el camino principal de la planta de áridos que ya se puede observar a lo lejos, a la derecha. La puerta o la valla suele estar forzada, pero es necesario solicitar permiso a Pioneer para acceder por ella (no suelen poner dificultades si se hace con tiempo y por razones de observación natural, el teléfono es el 91 6607013). Pasado este obstáculo encontraremos dos pequeñas lagunas a nuestra derecha conectadas por tubos con la de El Picón de los Conejos y con la de El Soto, son pequeños humedales con una importante vegetación de ribera que dan cobijo a numerosas fochas y pollas de agua. Los cortados se adivinan a nuestra izquierda entre el denso bosque de ribera del Jarama.

No lejos de estas lagunas llegaremos a las ruinas de la antigua gravera (7) que actuaba en esta zona, desde este punto tendremos la mejor vista de la laguna de El Soto (8), otra importante extensión de agua casi dividida por un brazo de tierra al pie del tendido eléctrico que la cruza. Es una laguna rodeada completamente de carrizo y espadaña, de una superficie algo menor que El Picón pero mejor conservada (gracias al vallado que impide el acceso en todo su perímetro). La zona más cercana a nuestro punto de observación es la más profunda, 4 m., mientras que la situada más al Este tiene 1,5-2 m., que la hace idónea para la cría de somormujos, muy abundantes. La laguna alberga poblaciones de black-bass, carpa, barbo, gambusia y perca-sol y sirve de desagüe a la planta de lavado de Pioneer. Hasta hace poco bombeaba, ilegalmente, un complejo agrícola cercano.

Entre esta laguna y el Jarama la vista del río es de notable belleza con una zona de fuertes chorreras. Se puede recorrer parte de la laguna por la antigua senda perimetral, hasta llegar a la planta de bombeo, pero el camino no se encuentra muy practicable. Este es el punto final de nuestro recorrido, la vuelta la haremos por el mismo camino hasta el punto de partida en la laguna de El Raso.

(*) Para la observación de acuáticas es aconsejable la visita en los meses de diciembre a febrero.

(1) Laguna El Raso (junto al polígono industrial y el casco urbano de Velilla de San Antonio)

(4) Laguna Sur de El Picón de los Conejos.

(7) y (8) Laguna El Soto

(1) Cantiles de Rivas, junto al Jarama y la laguna El Soto.

 


Esta página ha sido actualizada el martes, 23 de noviembre de 2004